Valter Longo, experto en longevidad de 59 años, explica la dieta que imita el ayuno
Según Men’s Health, Valter Longo, investigador especializado en longevidad, defiende que una dieta que imita el ayuno puede mejorar varios indicadores cardiometabólicos, entre ellos el colesterol, la glucosa y la presión arterial.

La propuesta llama la atención porque plantea cambios concentrados en unos pocos días al mes, pero sus beneficios no deben confundirse con una garantía de resultados para cada persona.
Cinco días al mes con una pauta distinta
La dieta conocida como Fasting Mimicking Diet (FMD) busca reproducir algunos efectos del ayuno sin dejar de comer. Según la descripción publicada por Men’s Health, consiste en cinco días consecutivos al mes de ingesta reducida de calorías y proteínas, con alimentos de origen vegetal. Durante el resto del mes, la alimentación sería relativamente normal, dentro de ciertos parámetros.
Longo atribuye a este enfoque cambios en factores de riesgo cardiometabólico. En la entrevista recogida por el medio, explica que, con la edad, pueden aumentar el colesterol, la presión arterial, la glucemia y la inflamación, y sostiene que la FMD podría revertir esas tendencias. Se trata de las afirmaciones del investigador tal como las presenta el artículo, no de una promesa de que la pauta vaya a producir el mismo efecto en todas las personas.
El texto también recoge una estimación de Longo según la cual dos o tres ciclos podrían reducir la edad biológica en dos años. Conviene leer esa cifra con cautela: el material disponible la atribuye al experto y no aporta aquí los detalles necesarios para valorar cómo se midió ese resultado ni a quiénes se aplicaría.
Qué conviene comprobar antes de planteársela
La pauta combina restricción calórica y proteica durante varios días seguidos. Por eso, antes de incorporarla, importa entender qué implica en la práctica: qué alimentos incluye, cómo se organiza esa ingesta reducida y cómo encaja con la alimentación del resto del mes. El artículo no ofrece un menú detallado ni permite calcular las necesidades de una persona concreta.
Tampoco presenta la FMD como una intervención que deba improvisarse. Si alguien está pensando en seguirla por motivos de salud, el paso prudente es revisar la propuesta con un profesional que conozca su situación y pueda valorar si tiene sentido en su caso. La información publicada no detalla qué perfiles deberían evitarla ni establece un protocolo individual.
Una noticia para seguir con criterio
La dieta de Longo pone el foco en el momento y la composición de las comidas, además de en la cantidad total de energía. Para quien busca mejorar sus hábitos, la noticia puede servir como punto de partida para informarse, no como motivo para empezar una restricción por cuenta propia.
La pregunta útil es qué evidencia respalda los efectos descritos y en qué condiciones se obtuvieron. En este caso, Men’s Health recoge la explicación de Longo y menciona una investigación publicada en Nature Communications, pero el material disponible no incluye detalles suficientes para evaluar el diseño o el alcance de ese estudio. Sin esa información, lo razonable es distinguir entre la hipótesis y los resultados que cada persona podría esperar.

